Un GRACIAS, si que vale más que mil palabras

  Sigue las Noticias de SOCIALetic.com | 10º ANIVERSARIO

Me place actualizar este artículo, para darles nuevamente las GRACIAS!…y hablar sobre esta bonita palabra con tanto valor, con un significado de muestra de agradecimiento y que quizás no utilizamos lo suficiente…

signos de agradecimientoEn el mundo de la empresa, de los profesionales, del trabajo o del “currelo” (forma algo “extraña” de llamar al trabajo) hay pelotas, pesados, comerciales sin escrúpulos, aprovechados, usureros, jefes sin piedad, despistados, aprovechados, …¡perdón! : he repetido “aprovechados”.

Bueno, no importa; hay muchos. Está bien la repetición.

Y sigamos. También hay vanidosos, enchufados, aprendices asquerosos, mocosos, chulos, creídos, desastrillos e incluso; muchos se atreven a catalogar a algunos jefes, mandos superiores, secretarias y compañeros con “palabras mayores”.

¡Madre mía! Vaya “Fauna”! ….¿Nadie normal?

Bueno, ¿una entradilla chocante, no?. Pero lanzo de nuevo la pregunta ¿Hay alguien normal por ahí?.

En mi opinión, en el mundo de la empresa existe (en muchos casos) poca colaboración y mucho miramiento. Mucho catalogar a los demás de una forma u otra, y aunque quizás si hay  casos en los que se puede destacar  algún perfil de  forma negativa; el hecho es que todos somos normales y todos los calificativos anteriores los recibimos de terceras partes. De los criticones, que me los había olvidado.

Hasta ahí, creo que más o menos pueden estar de acuerdo conmigo.

El hecho es que, muchas veces, por competencia (entre empresas o dentro de ellas), se tilda a muchas personas de lo más malo en lo que “destacan”.

Suele pasar.

Dicho ésto, es bastante normal que los nervios vayan para muchos a flor de piel; e incluso se formen grupetes en ciertas empresas. Como en el cole; pues igual o incluso mucho peor.

Departamentos enfrentados, que deben de tratar día a día de cuerpo presente (presencialmente me refiero), por mail, teléfono…da igual. Tratar con determinados compañeros es en parte una lacra, por no llamarle locura, y pensar en tratar con determinados colegas de profesión puede ser, en determinados caso, el objetivo a evitar.

Todo generado por críticas, desconocedoras de la realidad de cada ente, de la envidia, de las ganas de “muchas cosas”, e incluso de la ignorancia. De alguien que generalmente se cree más y mejor. Pasa y mucho. Y el clima se enfría productivamente, y se calienta en malos derroteros.

Esta reflexión, que también crítica, no va dirigida a nadie en particular. Se trata de una opinión personal sobre un estado general basado más en la “competencia” feroz, que en la “coopentencia”; siempre positiva. Una pena, pues la colaboración y el respeto llevan si o si a mejor productividad.

Quizás es por éstos malos rollos -que deberían ser atajados normalmente por el director de sección o mando superior; aunque realmente también por “uno mismo” y por entornos positivos- , que en muchas empresas se pierde, que mejor dicho se olvida; esa bonita palabra que es GRACIAS que forma parte de un contexto positivo y no del mal rollo que existe en muchas empresas (y en las personas tóxicas). Una palabra que demuestra afecto (aunque sea temporal), que demuestra respeto, que demuestra sinceridad, que demuestra cordialidad y otras muchas buenas cosas que ya saben de sobras y no les aburriré repitiendo.

buzoneo publicidad

Las GRACIAS, por cierto, que muchos utilizan, no hasta la saciedad sino de forma muy acertada a cada final de cualquier mail. Sin excepción.  A cada envío de un correo electrónico, no obviando ese “cansancio desmesurado” que es levantar “el dedito” y pulsar G R A C I A S en el teclado antes de enviar el mensaje. Esas GRACIAS que, esperadas o no, y que a su vez se agradecen; valga la redundancia. Esas GRACIAS que nos enorgullecen al recibirlas, y que nos dignifican al darlas. Sea cual sea nuestro cargo. Sea cual sea el momento.

“GRACIAS”, y sus similares como “GRACIAS!”, “MUCHAS GRACIAS”, “MILLONES DE GRACIAS”:..etc…..  Nunca sobran “una gracias”. Pegan en todos los contextos; en el personal también claro está. Nunca sobra darlas, y cuanto se echan a faltar cuando faltan esas “Gracias”. Muchísimo.

“Gracias” debería estar escrito en la configuración de nuestra firma de mail junto a nuestro nombre, cargo y demás; por si se nos olvida alguna vez.

“Gracias” da fuerza, ánimos, incita a la colaboración, actividad, satisfacción…GRACIAS…que bonita palabra.

Aunque, también es verdad…en muchas ocasiones hay que dar algo más que solo unas Gracias. Cuando se trata de un incentivo, de un premio…dinero me refiero, claro.

Y, como no!….muchas gracias por sus lecturas. Mañana más!!!!!!!!!! Saludos, David Guiu / CEO SOCIALetic.com