Cuando la empresa no va bien; cómo enfrentarse a un concurso de acreedores y no morir en el intento

Ya es suficiente duro que un negocio que hemos ido creando con ilusión y con trabajo duro no nos vaya bien para que encima nos penalicen. Ya recibimos suficiente castigo en forma de noches sin dormir y situaciones realmente desagradables cuando vemos que no podemos afrontar los pagos para que un buen día recibamos una visita que nos hunda aún más en trampas y débitos.

Muchos empresarios que viven en esta situación de precario equilibrio económico ven en serio peligro su salud, pues los cuadros de estrés y ansiedad a veces desembocan en depresión profunda, cuando además ven peligrar incluso su patrimonio personal y, por tanto, el bienestar de su familia y su capacidad para poder seguir sacándola adelante.

globalbox madridAnte este tipo de situaciones ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto e informarse bien sobre qué es un concurso de acreedores, tanto un concurso de acreedores voluntario como un concurso de acreedores  necesario. Como cabe suponer, siempre será más beneficioso el que tiene un carácter voluntario, pero lo mejor en cualquiera de estos casos es dejarse asesorar por verdaderos expertos, pues es mucho lo que está en juego y, además de no tener los conocimientos necesarios para salir airosos de una situación como esta, tampoco tenemos en esos momentos la cabeza lo suficientemente fría para poder tomar buenas decisiones que no pongan en juego nuestro futuro y el de nuestra familia.

Para tener toda esa información y todo el asesoramiento necesario ante un concurso de acreedores, ya sea porque tu empresa está pasando una crisis temporal o porque realmente se encuentra en quiebra, acude a un profesional de la talla de Igor Ochoa, asesor especializado en empresas en crisis y a cuya página podrás acceder tras el enlace que hemos dejado en el párrafo anterior. Con la guía adecuada, es posible salir de cualquier situación crítica en la que te puedas encontrar con el mínimo perjuicio, incluso se puede estudiar un plan de viabilidad para reestructurar la empresa y sacarla adelante.

Cómo funciona el concurso de acreedores

Una vez que ya hemos asumido que la empresa se encuentra en una situación financiera complicada y es incapaz de hacer frente a las deudas, es el momento de declarar el concurso de acreedores, ya sea de concurso voluntario, llevado a cabo por los propios socios o administradores de la empresa, o concurso necesario, a petición de los acreedores, ambos regulados por la ley concursal. Es en este momento cuando se comienzan a explorar todas las alternativas posibles que existen para poder salvar a la empresa.

En el concurso de acreedores siempre se prioriza el objetivo de buscar la supervivencia de la empresa, y para ello se toman medidas como flexibilizar los pagos y los plazos, así como las condiciones para que la empresa sea capaz de devolver la deuda contraída mientras sigue ejerciendo su actividad empresarial, conservando por tanto a sus empleados y su producción.

Fases de las que consta el concurso de acreedores

Una vez que se ha declarado el concurso de acreedores, el juez es el encargado de nombrar a los administradores concursales, que suelen estar representados por un abogado, un representante de los acreedores y un economista. En ese momento se procede a ejecutar un análisis detallado de la situación de la empresa, y es entonces cuando se determina si la compañía debe liquidarse por no encontrar solución posible, o se establece un convenio para sobrevivir y poder afrontar la deuda.

Si se opta por este último caso, se incluirá un informe detallado con un plan de pagos y uno de viabilidad, para mostrar cuál es la estrategia que se va a seguir y el modo de proceder ante los pagos, demostrando que es viable. Los bancos, en estas situaciones, suelen perdonar en torno al 50% de la deuda.

¿Quién cobra primero en un concurso de acreedores?

Esta es la eterna pregunta que se hacen aquellos que se encuentran en la otra cara de la moneda, aquellos con los que la empresa ha contraído una deuda que ahora es incapaz de saldar. Es entonces cuando se preguntan en concurso de acreedores quien cobra primero, para determinar según en qué condiciones se encuentren si le conviene más presentar un concurso de acreedores forzoso o intentar pactar un acuerdo de pago con la propia empresa.

Si al final el concurso de acreedores se materializa y se establece un acuerdo de convenio para los pagos, los primeros en cobrar a medida que la empresa vaya teniendo fondos serán los créditos contra la masa, que son aquellas deudas que se han generado durante el propio proceso de acreedores.

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Después de ellos, les tocará el turno a los créditos privilegiados, los créditos ordinarios y los créditos subordinados, en los que se engloban todos aquellos que se contrajeron antes de comenzar el concurso de acreedores.

A continuación, les toca el turno a los trabajadores de la empresa, seguidos de las administraciones públicas, Hacienda y la Seguridad Social. Por último, tendrán derecho a cobro las entidades financieras y los proveedores o empresas del grupo.

Es por eso que muchos proveedores encuentran que es mucho más viable intentar pactar acuerdos de pago con la empresa antes de llegar a presentarle un concurso de acreedores, ya que la legislación los deja en el último lugar a la hora de poder cobrar sus deudas. En cualquier caso, aquellas empresas que se encuentran en este lado del concurso de acreedores, aquellos a los que son otras empresas en crisis las que les deben dinero, deber recibir igualmente el asesoramiento necesario para estudiar con detenimiento la situación y ver cuál es el método de proceder que mejor conviene a sus propios intereses.

A través del enlace que hemos dejado en este apartado, podrá contactar con los profesionales que le ayudarán a recuperar su deuda en el mínimo plazo posible y a conocer las mejores estrategias posibles a seguir según cada caso en particular.

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