La independencia de Cataluña acarrearía graves problemas en la gestión de sus telecomunicaciones

Dificultad para obtener un prefijo telefónico propio, aumento del coste de las llamadas o el encarecimiento de los servicios de roaming serían algunos de los problemas que tendría que abordar el nuevo Estado catalán.

tecnologia y telecomunicacionesSegún un informe realizado por la consultora de telecomunicaciones Fonvirtual.com, una declaración unilateral de independencia por parte de Cataluña acarrearía graves problemas en la gestión de las telecomunicaciones del nuevo país. A cuestiones ya conocidas como qué posición adoptar frente al euro o la gestión que haría Cataluña de la deuda pública, el informe pone de manifiesto cómo un sector estratégico como el de las telecomunicaciones también sufriría transformaciones significativas, generando un hipotético escenario de incertidumbre y pérdida de competitividad para los usuarios y empresas catalanas.

Prefijo telefónico internacional

Tras la independencia de Cataluña, España podría decidir que el Estado catalán no tuviera derecho a seguir utilizando el prefijo internacional +34, asignado en exclusiva a España. En consecuencia, Cataluña podría verse obligada a solicitar un prefijo telefónico internacional propio que, en un caso extremo, implicaría que los números de Cataluña no serían accesibles desde el extranjero hasta que Cataluña consiguiera establecer un prefijo propio.

Sin embargo, la obtención de un prefijo internacional no es un procedimiento tan sencillo como podría parecer. El precedente más reciente lo encontramos en Kosovo, cuyo parlamento aprobó una declaración unilateral de independencia en el año 2008 y que seis años después sigue sin contar con un prefijo telefónico propio. En la actualidad, se emplea el prefijo de Serbia para las líneas fijas y los prefijos de Mónaco y Eslovenia para las móviles. Tras las últimas negociaciones entre Kosovo y Serbia, se estima que podría ser en 2015, siete años después, el momento en que Kosovo podría finalmente obtener un prefijo internacional propio.

Por otro lado, la reconsideración de los números catalanes como numeración internacional, podría tener severas consecuencias económicas para los usuarios y empresas. Por un lado,  las llamadas telefónicas entre Cataluña y España comenzarían a tarificarse como llamadas internacionales. Paralelamente, también se produciría un aumento de los costes telefónicos al aplicarse tarifas de roaming extra comunitario a cualquier catalán que entrara en la unión europea y a cualquier ciudadano comunitario durante su estancia en Cataluña.

Regulador e infraestructuras

Otro obstáculo al que habría de enfrentarse el nuevo Gobierno catalán es el de determinar el modo en que organizaría sus infraestructuras y cómo regularía el sector de las telecomunicaciones. Una Cataluña independiente se encontraría frente a un conjunto de infraestructuras de titularidad casi exclusiva del Estado español, al igual que a una carencia en cuanto a órganos reguladores y legislación sectorial.

La viabilidad de dichas infraestructuras pasa por un hipotético acuerdo entre ambos Estados, por el que España cedería el uso o incluso la titularidad de las mismas a cambio de algún tipo de acuerdo compensatorio. De no ser así, las opciones de Cataluña se reducirían a alternativas siempre controvertidas como la expropiación al Estado Español de dichas infraestructuras.

Curiosamente, es en Barcelona donde encontramos el organismo regulador de las telecomunicaciones –antigua CMT – que actualmente se encuentra integrado dentro de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. La CMT fue trasladada definitivamente a Barcelona en diciembre de 2005, en un guiño político a Cataluña y  como símbolo de la nueva política descentralizadora emprendida por el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Paradójicamente, tan sólo nueve años después, el Estado español debería dar marcha atrás y reubicar dicha sede fuera de una Cataluña independiente.

buzoneo publicidad

Los datos

Lo que sí parece constatarse a día de hoy es la contratación cada vez más frecuente de números del resto de España por parte de empresas radicadas en Cataluña. Fonvirtual ha estimado el aumento de la demanda de números virtuales con prefijo de Madrid (para, entre otras cosas, desviar las llamadas a números de Cataluña) en casi el triple de la cantidad de ese tipo de números que las empresas catalanas venían habitualmente solicitando.

Concluye el informe señalando que, pese a lo incierto de la situación, las barreras propias de un sector tan complejo como las telecomunicaciones (legales, económicas, técnicas…) unido a una creciente preocupación por parte de las empresas catalanas, abocarían a Cataluña, al menos en el corto plazo, a un contexto de inestabilidad marcado por la desregulación sectorial y la baja competitividad empresarial, siendo los propios usuarios catalanes los principales perjudicados.