Otro punto de vista a favor de los cigarrillos electrónicos

Cada vez son mayores las evidencias científicas y empíricas que confirman que los cigarrillos electrónicos (e-cigs):

usar cigarrillo electronico– son un 99% (+/-1%) menos dañinos que los tradicionales,

– los consumen casi exclusivamente fumadores o exfumadores que abandonaron el consumo al sustituirlos con e-cigs,

– han ayudado a millones de personas a dejar y/o reducir el uso,

– han remplazado cerca de 1 millón de paquetes de cigarros en los Estados Unidos en los últimos cinco años,

– son más efectivos que los chicles de nicotina, pastillas, parches e inhaladores aprobados por la FDA para disminuir la adicción al tabaco.

– Poseen menos riesgos que la Vareniclina (Chantix), aprobada por la FDA

– No afectan a los no fumadores

– han reducido el hábito del consumo de cigarros, y

– No crean dependencia a la nicotina en los no fumadores.

En abril de 2009, la FDA de Obama develó su política científica, inmoral e inhumana para engañar a los estadounidenses con respecto a los e-cigars y defender la prohibición de la FDA y las cerca de 1.000 incautaciones de productos que realizaron agentes aduaneros: “No queremos que el público los perciba como una alternativa más segura a los cigarrillos”.

Obtén más información sobre estos productos, sus accesorios y actualidad relacionado con ello en la tienda online Vapo.es.  

http://www.webmd.com/smoking-cessation/features/ecigarettes-under-fire (noticia en inglés)

cigarrillos electronicos

En julio de 2009, el Comisionado Adjunto de la FDA asignado por Obama (y ex-empleado de Waxman) Josh Sharfstein, ofreció una rueda de prensa (defendiendo la prohibición ilegal e injustificada de cigarrillos electrónicos de la agencia, que fue demandada por dos empresas cuyos productos fueron incautados), donde los hallazgos de laboratorio de la FDA fueron tergiversados para asustar al público y llevarlos a creer que estos son cancerígenos y tóxicos; las empresas fueron acusadas ​​falsamente de emplear marketing para los jóvenes, y se alegó (sin pruebas) que los cigarros de vapor crean adicción en los niños, pueden llevar al consumo tradicional, devolver el hábito de fumar, y no inducen a abandonarlo.

Afortunadamente parael derecho, la salud pública, las libertades civiles, la competencia del mercado y el sentido común, los 12 jueces federales del tribunal de apelaciones confirmaron el fallo del juez Richard Leon del 15 de enero de 2010 que declaraba la prohibición de la FDA como ilegal.

Pero en lugar de corregir o aclarar (o disculparse) por las falsas afirmaciones sobre los e-cigs (en un intento fallido de ganar un litigio), los funcionarios de la FDA (y otros funcionarios del DHHS) han tergiversado aún más la evidencia científica y empírica sobre los cigarros de vapor para hacer presión con su reciente propuesta Deeming Regulation, que protegerá a los mercados de estos mercados prohibiendo el > 99,9% de todos los e-cigs, y poniendo a su industria en manos de las grandes empresas tabacaleras.

En lugar de proteger los cigarrillos (bajo la apariencia engañosa de la protección de los niños), los funcionarios de salud pública tienen el deber ético de informar verazmente a fumadores tradicionales y de e-cigs, pues estos últimos son alternativas mucho menos peligrosas, y por tanto deben ser legales y asequibles.

Los verdaderos defensores de la salud pública deben apoyar la iniciativa de estos productos y su estatus legal.

Comparte

Write a Comment

view all comments