En la era de Internet, la política de registro de dominios tiene una influencia fundamental sobre la buena o mala marcha de una empresa.

Los dominios son la puerta de entrada del consumidor hacia las marcas, el punto en que se inicia una relación que la empresa debe haber definido previamente en términos de si lo que se desea es ofrecer servicio al cliente, información sobre sus productos y sobre ella misma, venta directa, etc.

Pero si, al traspasar esa puerta virtual, el usuario o cliente no encuentra una información que responda a sus expectativas o, peor aún, se ve derivado a una página fraudulenta y ajena a los valores de la firma, puede crearse una deficiente interacción del consumidor con su marca que conduzca a la pérdida de confianza y, en consecuencia, de ventas.


Por Jerome Sicard

Director Regional Sur de Europa MarkMonitor

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consejos para aumentar visitas a una tienda onlineLa estrategia de registro de dominios tiene dos vertientes: una interna relacionada con los dominios defensivos destinados a proteger la marca y a derivar tráfico hacia las páginas oficiales de la misma y una externa destinada a blindarse ante ataques malintencionados de terceros.

Estrategia de registro de dominios

Cuando el nombre de un dominio es representativo de una marca, los usuarios esperan ser dirigidos hacia contenido relevante relacionado con la misma. Para que esto ocurra así y los consumidores no se vean defraudados en sus expectativas, los registradores de dominios deben extremar precauciones en los registros de dominios para asegurarse de que dirigen a los usuarios a los sitios correctos. ¿Cuál es la mejor manera?

  • Redireccionar los dominios de nombres defensivos hacia el contenido relevante: los nombres de dominios que contienen categorías genéricas o términos de la industria deberían dirigir al visitante hacia contenidos igualmente relevantes. 
  • Decidir cómo tratar los nombres de dominio que han sido derogados: hay nombres de dominio que no desea redireccionar hacia uno de sus sitios principales por haber quedado obsoletos o por otros motivos. Quizá es el momento de eliminarlos de su cartera de registros y, por supuesto, de asegurarse de que no quedan vinculados a sus páginas actuales. 
  • Considerar el alojamiento de contenidos educativos en dominios recuperados: cuando una página ha sufrido el proceso de la ciberocupación. Una buena práctica es recuperar esos nombres de dominio y redirigirlos a páginas cuyo propósito sea proveer información a los consumidores sobre los efectos nocivos de los productos falsificados y que esta página contenga un enlace al sitio oficial. 

Política de bloqueo de registros

Así pues, una buena política de registro de dominios debe ser capaz de redireccionar correctamente las direcciones web a las páginas oficiales, como también de evitar ataques malintencionados contra la marca a través de una política de bloqueo de registros.

Los ataques a las marcas conocidos como “ciberocupación” suponen una fuente constante de pérdidas para las empresas. La ciberocupación se produce cuando el usuario que pretende acceder a una determinada página web se ve desviado hacia otras. Especialmente las marcas más conocidas experimentan grandes volúmenes de ataques que tienen un precio: pérdidas en ventas online, pérdidas en tráfico de usuarios, pérdidas en inversión en publicidad y marketing y, sobre todo, pérdida de la confianza del consumidor.

En los últimos años, los ciberdelicuentes han perfeccionado la práctica de redirigir nombres de dominios muy conocidos hacia otros sitios web utilizando tácticas sofisticadas, como ataques SQL y esquemas de ingeniería social, para acceder a cuentas de dirección de dominios y ocuparlos.

Ante esta situación, es sorprendente el hecho que más del 85% de los dominios con más tráfico en el mundo sean vulnerables al no usar bloqueos de registro. Según datos de MarkMonitor, el hecho es que el bloqueo de dominios solo está disponible en 356 de los 500 dominios más visitados y, además, no todos los registradores ofrecen este servicio.

El bloqueo de registros provee un nivel de seguridad adicional que, virtualmente, convierte a los dominios en inmunes a los ciberocupas, empleados descontentos y actualizaciones de dominio erróneas. El bloqueo de dominios solo es modificable cuando un único protocolo de seguridad está completo entre el registro y el registrador.

Antes de 2010, cuando por primera vez MarkMonitor revisó las herramientas de seguridad de los 300 sitios con más tráfico, menos del 10% había implementado bloqueo de registro. Ahora esperábamos que el porcentaje de los registros con bloqueo debería haberse incrementado significativamente, pero no ha sido así.

[smartads]

Por lo tanto, el nivel de exposición a ataques no ha variado, es decir, las compañías siguen sin usar esta medida de seguridad. La relativamente baja adopción de ratios de defensa podría ser atribuida al hecho de que el bloqueo de registros no está todavía ampliamente disponible y que la mayoría de los propietarios desconocen la existencia del mismo. Y, una vez más, hay que señalar la necesidad de no bajar la guardia ante los ataques de los ciberdelicuentes: el futuro de la marca está en juego.

Los nuevos dominios genéricos de Alto Nivel (gTLD en sus siglas en inglés) lanzados por el ICANN tendrán un importante impacto sobre la proyección de todo tipo de marcas en Internet, por ello es ahora el momento de revisar las carteras de dominios, de plantearse sistemas de bloqueo de registros y el registro de dominios defensivos para asegurarse que el cliente llamará a la puerta virtual correcta.

Jerome Sicard
Director de MarkMonitor del Sur de Europa, y evangelizador de la protección de marcas en internet... "los falsificadores son muy conscientes de nuestro apetito por encontrar un chollo en la red"

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